Lo que parecía improbable terminó por convertirse en una historia tan curiosa como llamativa: un zanate, ave originaria de México, fue avistado en Corea del Sur.
Habitantes de ese país asiático han documentado con asombro la presencia del ejemplar, generando gran interés y debate sobre cómo logró llegar tan lejos de su hábitat natural.
Desde septiembre de 2024, observadores y aficionados a las aves comenzaron a reportar la aparición de este peculiar visitante. La especie, poco común en esa región del mundo, ha despertado la curiosidad de la población local, al grado de que recibió un nombre popular en coreano que puede traducirse como “mirlo de cola larga”.
Especialistas y ciudadanos coinciden en que el ave no representa un riesgo ecológico, ya que se trata de un solo individuo. Sin embargo, el misterio sobre su llegada continúa generando especulaciones.
Entre las teorías más comentadas se encuentra la posibilidad de que haya viajado accidentalmente en alguna embarcación que cruzó el océano Pacífico. Otra hipótesis sugiere que fuertes corrientes de aire durante la temporada de huracanes pudieron arrastrarlo hasta territorio asiático.
El zanate (Quiscalus mexicanus) pertenece a la familia Icteridae. El macho se distingue por su plumaje negro con reflejos iridiscentes y puede alcanzar hasta 43 centímetros de longitud, con un peso aproximado de 230 gramos.
La hembra, por su parte, mide alrededor de 33 centímetros, pesa cerca de 125 gramos y presenta un plumaje café de tonalidad más discreta.
Se trata de aves sociales que suelen desplazarse en grandes parvadas y comunicarse mediante diversos sonidos y graznidos. Su distribución abarca desde el sur de Estados Unidos hasta Centroamérica, concentrándose principalmente en zonas costeras de México, aunque también se les puede encontrar en el Altiplano Central.
Además de su capacidad de adaptación, los zanates son reconocidos por su inteligencia. Son capaces de recordar lugares y personas, abrir envolturas de alimentos e incluso imitar sonidos del entorno urbano.
Estas cualidades hacen aún más sorprendente la presencia de un ejemplar en Corea del Sur, donde su inesperada aparición ha sido vista por muchos como una muestra simbólica del carácter explorador que se asocia con México.




