Un equipo de físicos de la Universidad de Viena ha logrado un avance significativo en la física cuántica al crear la superposición cuántica más grande jamás observada.
El experimento consistió en hacer que un cúmulo de aproximadamente 7,000 átomos de sodio estuviera en dos lugares al mismo tiempo, desafiando el límite entre lo grande y lo pequeño.
La superposición es la capacidad cuántica de estar en dos estados a la vez, y en este caso, se manifestó como una deslocalización, es decir, el cúmulo estuvo en dos posiciones distintas separadas por una distancia mayor que su propio tamaño.
Aunque el cúmulo medía apenas 10 nanómetros, su posición cuántica se extendió a lo largo de 133 nanómetros.
Este resultado duplica el récord previo y muestra que los objetos macroscópicos pueden mantener la superposición cuántica bajo ciertas condiciones.
Los investigadores están interesados en explorar este límite para entender mejor la naturaleza de la realidad y la decoherencia, el proceso por el cual los sistemas grandes pierden su capacidad de superposición y se comportan como objetos clásicos.




